Pecios y Naufragios en la isla de Gran Canaria.


Después de haber publicado más de una docena de monografías sobre los pecios de la Isla de Gran Canaria, he pensado que sería interesante incluir un texto de cabecera que, a modo de introducción, explique, por una parte los motivos que me llevaron a ello y, por otra, las características generales de los pecios presentes en la isla, su distribución y las opciones que existen para poder bucear en ellos.
Esta introducción  consta de dos partes, una, de carácter teórico, que describe el estado de cuestión, los objetivos y las fuentes y metodología utilizados para alcanzarlos y otra, puramente descriptiva, que hace un repaso general a los pecios grancanarios hundidos a profundidades accesibles a los buceadores.

Eduardo Grandío. Diciembre 2014
Gente de barcos y gente de pecios.  

En la isla de Gran Canaria, en el mundillo de los barcos hundidos, existen dos culturas completamente ajenas entre sí. Por un lado hay un importante colectivo de gente que sabe muchísimo de barcos y naufragios, pero poco o nada acerca de sus pecios. Aparte de archiveros, cronistas, periodistas especializados e historiadores, destacan los patrones de los remolcadores, los prácticos del puerto y los responsables de las empresas de salvamento y desguace. Por otro lado, están los submarinistas de pecios, que conocen cada trozo de hierro que se encuentra sumergido en nuestras costas, pero saben poco o nada de su origen e historia.

Esta dicotomía, probablemente se deba a que los buceadores de las Islas no sufrimos ese largo parón invernal, durante el que la añoranza de la experiencia submarina, anima a los buzos que viven en climas más fríos, a dedicar las largas tardes de invierno a las labores de investigación necesarias para un mejor conocimiento de los entornos que visitan y, en el caso que nos ocupa, al emocionante proceso que los lleva a identificar o a desentrañar la historia de las embarcaciones que han dado lugar a los pecios que bucean.

La realidad es que, aquí, los expertos pierden la pista de las embarcaciones en cuanto se hunden y, los submarinistas, cuando bucean en un pecio no identificado, simplemente tienden a inventar nombres ficticios que les sirvan para referenciarlos. A veces son topónimos de la zona (Pecio del Roque Ceniciento) o vaguedades correctas, (como El Francés), o incorrectas, (Como el Coreano de Taliarte, que resultó taiwanés) y otras veces no tienen nada que ver (como El J.J., iniciales de José Julio, uno de los primeros submarinistas que buceó en él, los 3 Kinder, llamados así porque, para los que los encontraron, fueron una sorpresa, como las de los huevos Kinder, o el Korsakov, nombre inventado sobre la marcha porque, en una entrevista, el periodista quería un nombre).

Desde su mismo hundimiento, hay una serie de pecios inequívocamente identificados, a saber:
Angela Pando, Kalais, Arona, Ville de Para, Monte Isabela, Alfonso XII, DC-3 Zorro33, Plasencia, Meteor II, Ambrosio, Blue Bird, Pio XII, Cermona II, Como Tú. Pero, a partir de ahí, vamos entrando en un tunel cada vez más oscuro que pasa por pecios de los que se sabían algunas cosas, para llegar a otros de los que no se sabía absolutamente nada.

OBJETIVOS

En ese estado de cosas, este proyecto personal, en el que estoy metido hasta el cuello, tiene tres objetivos fundamentales:

1.- Poner ambas culturas en contacto y, con la información disponible en ambos mundos, adscribir naufragios a los pecios, recuperando sus nombres y su historia. En algunos casos resulta sorprendentemente fácil, en otros, la labor es casi imposible, la mayor parte de las veces puede solucionarse con un poco de esfuerzo.

2.- Indagar en la historia, características y proceso de hundimiento de las embarcaciones, tanto de aquellas de las que ya se conocía el nombre como de aquellas pendientes de identificación.

3.- Difundir estos conocimientos a toda la comunidad náutica y de submarinistas para, en última instancia, enriquecer la experiencia del buceo.

FUENTES

La información de partida para alcanzar estos objetivos es el conocimiento que sobre ellos compartimos los buceadores de pecios de la Isla, que consiste fundamentalmente, en una serie de denominaciones, marcas o coordenadas de ubicaciones y un amplio conocimiento empírico de los restos, resultado de haber buceado en ellos. Esto se complementa con una serie de "historias" relativas a los pecios, unas veces verídicas y otras, totalmente fantasiosas.

Para completar esta información hasta el punto que nos proponemos, una fuente fundamental son las hemerotecas, tanto la del Museo Canario, una gran colección de prensa histórica en papel, como las bases de datos Jable de la ULPGC y Pandora de la ULL, con las ventajas que supone la posibilidad de hacer búsquedas.
Más allá del incombustible Lloyd's Register of Ships, las bases de datos de barcos disponibles en Internet (wrecksite.eu, grosstonnage.com, shipspoting.com, marinetraffic.com, vesselfinder.com, maritime-connector.com o photoship.co.uk, fundamentalmente), son imprescindibles para completar datos técnicos de las embarcaciones, así como para detectar los códigos IMO o cambios de nombre, algo que puede abrir nuevas vías de búsqueda.
Algunas páginas dedicadas al la historia de astilleros concretos son de gran ayuda para ampliar información sobre los barcos allí construidos, en ese sentido quiero destacar fenecom.blogspot.com.es, teesbuiltships.co.uk y tynebuiltships.co.uk.
Algunos autores canarios han realizado aportaciones muy específicas al tema, destacando, en primer lugar, Rafael Sánchez Valerón cronista oficial de Ingenio que escribió una completa serie de artículos sobre los naufragios en la Baja de Gando, o Germán Jiménez Martel que aporta algunos datos adicionales. Entre las páginas WEB locales dedicadas a temas náuticos hay que destacar a escoben.blogspot.com.es.
Esta lista no es exahustiva y hay, además, múltiples sitios WEB que han aportado pequeños datos o abierto pequeñas puertas que contribuyen el resultado final, sería cansino citarlas todas aquí. Para quien esté interesado, este tablero de Pinterest contiene enlaces a casi todos ellos, y puede ser un buen punto de partida: es.pinterest.com...barcos-pecios-e-historia-naval.

Los pecios, en sí mismos, son la última fuente de verificación. La comprobación final se establece siempre cotejando los datos recopilados con las características obtenidas directamente del pecio.

Pero lo más importante es la gente, aquellos que te dicen un nombre, una fecha o un simple susurro que te permite agarrar el frágil hilo con el que iniciar una búsqueda que, a través de consultas y bases de datos, te lleva a desenredar el ovillo.
Desde aquí quiero dispensar un especial agradecimiento a todos aquellos que me han ayudado y todavía siguen ayudándome y, sin cuyo auxilio, este trabajo no hubiera sido posible. Quisiera destacar, especialmente y por orden alfabético, para no herir sensibilidades, a:

Ana Albín, compañera de buceo
Cabot, cofrade de la tabernadelpuerto.com
Carlos Balaguer, compañero de buceo
Carlos Blanco Soler, compañero de buceo
David González, de la Hemeroteca del Museo Canario de Las Palmas
Estanis Alemán, del Club de Buceo Los Pecios
Gorka Gutierrez, de Buceo Canarias
Iván Suarez, de la Autoridad Portuaria de Las Palmas
Jon Ispizua San Nicolás, del Museo Marítimo de Bilbao
Jordi Lafuente Mira, de www.landive.es
Jorge Betancor Hernández, de Buceosur Gran Canaria (+)
Jose "Chikitin", de Buceo Canarias
José Luis Samper Santiago, buzo de Reprosub S.L.
José Luis Samper Sepúlveda, buzo de Samper S.L.
Jose Mateo, compañero de Buceo
José Medina, del Archivo del Puerto de La Luz y de Las Palmas
Juan Garrido, que fue Práctico del Puerto de La Luz y patrón del remolcador Tamarán (+)
Juan Manuel Serrano, del Archivo Histórico Provincial de Huelva
Luis Moya, viejo marino y gran aficionado a la historia marítima
Miguel Angel Arraz, de la Autoridad Portuaria de Las Palmas
Paca Rodríguez Pérez-Galdós, de la Autoridad Portuaria de Las Palmas
Pepe Casas, del CB Las Canteras
Rafael Sánchez Valerón, cronista oficial de Ingenio
Raico Machín Jerónimo, compañero de buceo
Vicente Benítez, del museovirtualsubmarino.com

En conjunto, puedo decir que estoy muy contento con los resultados obtenidos en estos últimos meses y con la entusiasta y desinteresada ayuda que me están prestando diferentes personas del mundo de la navegación y del buceo, a pesar de que algunos pecios sigan resistiéndose.

SITUACIÓN ACTUAL:

Hasta ahora, estos son los pecios que, entre todos, hemos logrado identificar. Están ordenados de Norte a Sur, avanzando por la costa en el sentido de las agujas el reloj:

1.- Gamko nº1. Pecio del Roque Ceniciento.
2.- Kos Island. Pecio del J.J.
3.- Ain Jemaa (ex Soo Yang). Pecio del Narcótico.
4.- Ifafa. Pecio del Cabotero.
5.- Unique. Pecio del Clavado.
6.- Chien Chuen nº6. Pecio del Coreano.
7.- Spider. Pecio de la Caldera de la Baja de Gando.
8.- Sud VI. Pecio Sur de la Baja de Gando.
9.- Rocroi. Pecio del Francés.

Pero, además de la identificación, hay que señalar que ahora hay una gran cantidad de documentación, tanto de estos, como de los demás pecios de la Isla, de muchos de los cuales, hasta ahora, era muy difícil localizar otra cosa que el nombre.

La lista de recalcitrantes incluye tanto pecios sin nombre como nombres sin pecio. Está encabezada, en estos momentos, por uno de los barcos hundidos en La Baja de Gando, el Kennett, que, definitivamente no es el pecio Sur y, en Las Palmas, por el por todos conocido como El Frigorífico, y los dos grandes desaparecidos de La Isleta, el Rain Frost y el Oceanic Klif.

Seguiré persiguiéndolos, hasta que los pille.

Los Pecios de Gran Canaria.

Al margen de las visitas esporádicas que puedan haberse producido desde la antigüedad (el cartaginés Hannon, el romano Juba II o los piratas berberiscos de época medieval), en la isla de Gran Canaria navegan regularmente embarcaciones europeas desde el siglo XV, y, desde el siglo XV, se producen naufragios. Hasta bien entrado el siglo XX, Canarias fue una escala obligatoria para el aprovisionamiento de los buques con destino a las Américas. Además, Gran Canaria fue la base de las importantes flotas pesqueras que operaban en el Banco Sahariano. Hoy en día es un punto clave (Hub) para la redistribución de contenedores hacia y desde los puertos africanos, así como puerto de reabastecimiento de combustible y centro de mantenimiento y reparaciones de la industria petrolera del Golfo de Guinea.

Todo este tráfico naval ha dado lugar a numerosos naufragios próximos a la costa. Accidentales unos, intencionados otros y por abandono muchos, que, en general, son el origen de pecios situados a profundidades accesibles al submarinismo deportivo. Señalamos este aspecto de proximidad a la costa porque, al carecer de una plataforma continental, los fondos de la Isla descienden rápidamente y, a escasa distancia de tierra, las profundidades alcanzan ya los varios miles de metros.

Los pecios grancanarios se concentran en tres amplias zonas: El área del Puerto de la Luz, como resultado de la actividad portuaria, la costa Este de la Isla, en gran medida a consecuencia del traicionero arrecife de la Baja de Gando y la costa Suroeste, un mar habitualmente muy tranquilo, pero en el que se desencadenan fuertes temporales del Sur, con frecuentes y traicioneros golpes de mar, capaces de hacer zozobrar una embarcación.

Esta imagen de Google Earth de la totalidad de la Isla da una clara idea de su distribución y del peso que suponen las tres zonas que hemos mencionado. Todos los puntos señalados están comprobados y se corresponden con pecios buceables y buceados. Existen referencias a otros barcos hundidos, pero no los hemos incluido porque no nos consta que las coordenadas sean correctas ni que los pecios sigan estando allí. La mayor parte de los señalados se encuentran a profundidades recreativas, aunque algunos sólo son accesibles a los buceadores técnicos.
Los Pecios de Cada Zona.

Veamos ahora con más detalle las características generales y los pecios presentes en cada una de las tres grandes zonas que hemos establecido:

1.- La Isleta y el Puerto de la Luz y de Las Palmas. (Desde el Roque Ceniciento, con el Gamko nº1 hasta la Punta de Jinamar, con el Arona).
2.- Costa Este. (Desde la Punta de Jinamar, con el Arona, hasta la Punta de Tenefé, con el Plasencia)
3.- Costa Sudoeste. (Desde Arguineguín, con el Meteor, hasta Mogán, con el Como Tú)

La Isleta y El Puerto de La Luz y de Las Palmas.

 
Los Pecios

Tradicionalmente, el buceo en pecios en Gran Canaria se ha centrado en los barcos hundidos en el exterior del gran dique Reina Sofía, en la zona llamada Rada Norte, siendo la gran estrella el magnífico Kalais, un carguero griego de 109 metros de eslora, hundido en posición de navegación y que ofrecía múltiples posibilidades de penetración.

El buceo en el Kalais se complementaba con el realizado en un grupo compacto de tres pesqueros (Icam, Majidum y Alya) llamados "Los Kinder", en un pequeño pesquero también adrizado como el Kalais llamado "Pequeño Kalais", en un barco en posición invertida, de sobrenombre "El Bajel", en un arrastrero frigorífico conocido como "El Frigo" y en un curioso grupo de tres embarcaciones semienterradas en los cimientos del dique, conocidos como "Grupo del Narcótico", formado por el "Ain Jemaa"(ex Soo Yang, el Narcótico propiamente dicho), el "Ifafa" (el Cabotero) y el "¿Unique?" (el Clavado).

Hacia el norte del Muelle de La Esfinge tenemos al descomunal, aunque algo aburrido, Ángela Pando, al interesantísimo Kos Island y al desmantelado Gamko nº1, en el precioso entorno del Roque Ceniciento. No hablaremos aquí de ninguno de estos tres pecios porque cada uno de ellos tiene su propio artículo.

El Buceo

Los pecios de esta zona siempre fueron los más facilmente accesibles a los buceadores, al estar servidos por las embarcaciones con base en el Muelle Deportivo de Las Palmas, donde hay dos centros de buceo, Buceo Canarias by Medusa Buceo Canarias (Facebook) y Lavy Sub Lavy Sub (Facebook).

Lamentablemente, con la construcción y sucesivas ampliaciones del muelle de La Esfinge, se ha cerrado el acceso de los buceadores a casi todos los pecios de la Rada Norte. Durante un tiempo todavía se podrá bucear en "El Frigo" y en "El Narcótico", pero también estos dos pecios están condenados.

Afortunadamente se podrá seguir buceando en el Roque Ceniciento (Gamko nº1), en Las Bajas (Kos Island) y en el descomunal Ángela Pando.

Ambos centros, si hay clientes, realizan dos salidas los sábados durante todo el año. Buceo Canarias también hace dos inmersiones los domingos. En verano también hacen salidas durante la semana, sobre todo jueves y viernes.

Además de estos pecios, suelen visitar "La Catedral", "La Baja del Becerro" y el pecio del Arona.

La Costa Este de Gran Canaria y La Baja de Gando.  
Los Pecios

El peligroso arrecife de la Baja de Gando es responsable de la gran concentración de pecios existente en las proximidades del Aeropuerto de Gando. A los pies del arrecife descansan el Spider (+1887), el Sud VI (+1938) y el Kennett (+1888), hacia el Oeste está el pequeño pesquero Tikonko Nº7 y un poco más al Sur el trasatlántico francés Ville de Pará, hundido en 1884, el pesquero francés Rocroi, de 31 metros de eslora (+1969), el carguero Monte Isabela y el gran vapor Alfonso XII, (+1885), en su día el orgullo de la marina española. En la bahía descansa, en aguas de la Base Aérea, el portugués Alcyon y un poco más al Sur, están los restos del DC-3 Zorro-33, estrellado, tras el despegue, en 1971.

Junto al muelle de Taliarte hay otro escollo, el Roque de Taliarte, responsable también de varios accidentes y hundimientos. El arrastrero taiwanés Chien Chuen nº6 (+1985), conocido como "El Coreano de Taliarte", el Blanco Soler y el San Juan nº2.

Ya en la zona de Tenefé está el pequeño cabotero Plasencia, de 28 metros de eslora, hundido en 1962.

Mucho más al Norte, en Jinamar, cerca de Las Palmas, yace el buque tramp refrigerado Arona, de 97 metros de eslora, hundido en 1978. Desde el cierre del Kalais, el Arona se ha convertido en el mayor atractivo del buceo en pecios en la isla de Gran Canaria.

El Buceo

La costa Este de Gran Canaria presenta unas características meteorológicas muy particulares, dominadas por los fuertes vientos (sobre todo en verano) y por las intensas corrientes. Tanto el Plasencia como los pecios próximos a la Baja de Gando han de bucearse los días de poco viento, con mareas muertas y a las horas de los repuntes. En los artículos dedicados a cada pecio hay indicaciones específicas al respecto.

Lamentablemente esta interesantísima zona de buceo está alejada de la capital y del núcleo turístico del Sur, por lo que, si exceptuamos al Arona, que, como hemos visto, es buceado por los centros del Muelle Deportivo de Las Palmas, los pecios de la costa este están prácticamente vedados al buceo turístico.

El Plasencia y el Alfonso XII (que, como se dice del Andrea Doria, es el Monte Everest del buceo en Canarias) eran visitados ocasionalmente por Buceosur, (Facebook) con grupos de buceadores locales. No creemos que ese centro las retome en un futuro próximo.

El buceo en la zona de la Baja, habitualmente lo realizan clubs sin ánimo de lucro, que se mueven con sus socios y, ocasionalmente algún invitado, pero que no aceptan clientes.

Si no se dispone de embarcación propia, o de la de un amigo o pariente, que es lo ideal, una alternativa, utilizada ocasionalmente, es la de formar un pequeño grupo y contratar a pescadores de la zona (de Juan Grande para el Plasencia y de Taliarte para la Baja de Gando).

La Costa del Suroeste de Gran Canaria. De Arguineguín a Mogán.  
Los Pecios

Los pecios de esta zona son los que menos he buceado y solamente he escrito una monografía sobre ellos. En general están bien identificados, y desde el punto de vista de este proyecto, son los que tienen menor interés. Además yo no practico el buceo profundo.

El Sur de Gran Canaria, normalmente, presenta un mar absolutamente tumbado, pero, ocasionalmente, hay fuertes temporales que hacen que los pecios sufran mucho y tiendan a desmantelarse muy rápidamente, por lo que los mejor conservados son pecios profundos (entre los 50 y los 80 metros). Además de barcos, hay al menos tres aviones (un bimotor DC-3 muy bien conservado, un caza Texan T6 y escasos restos de una avioneta Piper).

Todos los pecios están sobre fondos de arena sin ningún interés, por lo que actúan como oasis concentradores de vida, incluso los que, como el Blue Bird, están totalmente desmantelados.

Son de destacar los dos pecios someros hundidos por la empresa Atlantida Submarine S.L., que gestiona el Submarino Amarillo de Mogán, para disfrute de sus clientes. Uno de ellos era el pesquero Alegranza, ya prácticamente desaparecido, el otro es el Cermona II, ya muy deteriorado, que, antes de su hundimiento, estaba abandonado en el Puerto de Arguineguín.

El Meteor II, un bonito hidrofoil de fabricación rusa de 30m. de eslora, hundido en 2003 en la zona de El Pajar, ha desaparecido completamente, devorado por los embates del mar.

 

El Buceo

Prácticamente todos los hoteles del Sur de la Isla ofrecen un centro de buceo. Muchos carecen de embarcación propia y, día tras día, llevan a sus clientes al Cabrón, algunos subcontratan inmersiones con los pocos centros que sí la tienen. Los precios varían enormemente.

Las inmersiones desde barco habituales son La Baja de Pasito Blanco, Los Biotopos o Arrecife Artificial y los Pecios de Mogán, donde además se puede ver el Submarino Amarillo.

Para visitar otros pecios del Sur de la Isla, el centro más recomendable es Top Diving, en Puerto Rico (topdiving.net), que bucea habitualmente en el Blue Bird, en la avioneta Piper y que puede arreglar buceos en los pecios profundos, incluidos los Hermanos, el DC3, el Pio XII y el Ambrosio.

Para estas inmersiones en los pecios del Sur, incluidos los profundos, los buceadores locales solían preferir la salidas que, de vez en cuando, organizaba Buceosur, de Arinaga (Facebook). En Marzo de 2016 este centro ha reanudado su actividad, pero no está cubriendo ningún pecio.

Los pecios en las cartas náuticas de Gran Canaria.  

 

Las cartas náuticas disponibles en wrecksite.eu incluyen numerosos pecios desde una aproximación maximalista, si existe algún dato, se señala. El resultado es que algunos pecios ya no existen, otros están señalados en el lugar de su naufragio, no donde efectivamente reposan y en muchos casos las coordenadas son aproximadas. Aún así, estas cartas son un importante recurso y un estupendo punto de partida para el rastreo de barcos hundidos.

Para ver estos documentos con mayor resolución, pulsar sobre su imagen.
 
Manómetros de control del nivel de los depósitos de combustible. Sala de máquinas del Kalais, el que fue la joya de la corona del buceo en pecios en Canarias, hoy, lamentablemente, cerrado al submarinismo por su emplazamiento en una nueva zona portuaria, con gran tráfico de buques.